
Ergonomía en dispositivos médicos: NOM-036 y como impacta tu operación
Ergonomía en dispositivos médicos: el riesgo que nadie nombra en la reunión de seguridad El sector que cuida la salud ajena, descuidando la propia La industria de dispositivos médicos se encuentra entre los sectores manufactureros más regulados del mundo. Los estándares de calidad son rigurosos. Los procesos están altamente documentados. Las auditorías son constantes. La […]

Ergonomía en dispositivos médicos: el riesgo que nadie nombra en la reunión de seguridad
El sector que cuida la salud ajena, descuidando la propia
La industria de dispositivos médicos se encuentra entre los sectores manufactureros más regulados del mundo.
Los estándares de calidad son rigurosos.
Los procesos están altamente documentados.
Las auditorías son constantes.
La trazabilidad forma parte de la operación diaria.
Sin embargo, existe una paradoja poco discutida:
Las empresas dedicadas a fabricar productos diseñados para proteger la salud de otras personas frecuentemente enfrentan problemas ergonómicos que afectan la salud de sus propios trabajadores.
Los trastornos musculoesqueléticos (TME) continúan siendo una de las principales causas de ausentismo, restricciones laborales e incapacidades en entornos manufactureros a nivel global. La evidencia muestra que los TME representan una proporción importante de las enfermedades relacionadas con el trabajo y generan pérdidas significativas en productividad y costos asociados. International Labour Organization y European Agency for Safety and Health at Work han documentado durante años el impacto económico y humano de estas lesiones.
Lo más preocupante es que rara vez aparecen como tema prioritario en las reuniones de seguridad.
No porque no existan.
Sino porque sus efectos suelen acumularse lentamente hasta que comienzan a reflejarse en indicadores que la organización ya monitorea:
- ausentismo
- rotación
- restricciones médicas
- disminución de productividad
- incremento de incapacidades
Cuando esos indicadores aparecen, el costo ya existe.
¿Por qué este sector tiene un riesgo ergonómico tan elevado?
La manufactura de dispositivos médicos posee características operativas que la convierten en un entorno particularmente vulnerable a los trastornos musculoesqueléticos.
No se trata necesariamente de actividades físicamente extenuantes.
De hecho, el problema suele ser exactamente lo contrario.
🔬 Ensamble de precisión
Muchas operaciones requieren movimientos finos y repetitivos durante periodos prolongados.
Los trabajadores pueden pasar horas realizando:
- ensamblajes minuciosos
- inspecciones visuales
- manipulación de componentes pequeños
- procesos repetitivos de alta frecuencia
Aunque cada movimiento parece insignificante por sí solo, la exposición acumulada durante semanas, meses o años genera una carga biomecánica considerable.
Los segmentos corporales más afectados suelen ser:
- cuello
- hombros
- muñecas
- manos
- espalda alta
📦 Manejo frecuente de materiales y componentes
Existe una percepción errónea de que solo las cargas pesadas representan un riesgo.
La realidad es diferente.
La evidencia ergonómica demuestra que la repetición frecuente de manipulaciones, incluso con pesos relativamente bajos, puede generar sobrecarga física significativa cuando se combina con:
- alta frecuencia
- posturas forzadas
- tiempos prolongados de exposición
Muchas operaciones de logística interna, surtido de materiales y empaque entran precisamente en esta categoría.
⏱️ Ritmo de producción y exigencias de calidad
La industria de dispositivos médicos opera bajo estrictos estándares regulatorios y de calidad.
Como consecuencia, los trabajadores suelen adaptar sus movimientos para cumplir con las exigencias del proceso.
Con el tiempo ocurre un fenómeno común:
El cuerpo termina adaptándose a la operación, en lugar de que la operación se adapte al cuerpo.
Ese es precisamente el escenario donde comienzan a desarrollarse muchos trastornos musculoesqueléticos.

Lo que la NOM-036 dice y lo que la operación hace
La mayoría de las empresas del sector conocen la existencia de la NOM-036-1-STPS-2018.
Muchas incluso cuentan con evaluaciones ergonómicas completas.
Matrices de riesgo.
Análisis de puestos.
Recomendaciones documentadas.
Sin embargo, la existencia de una evaluación no garantiza el control del riesgo.
Con frecuencia observamos situaciones como:
- evaluaciones realizadas hace varios años
- análisis que no reflejan modificaciones recientes de líneas de producción
- nuevos equipos incorporados sin actualización ergonómica
- cambios en ritmos de trabajo no considerados en el diagnóstico original
El documento permanece vigente.
La operación ya no.
El problema de las lesiones “comunes”
Otro fenómeno frecuente es que muchos casos terminan registrándose como:
- dolor lumbar
- tendinitis
- molestias cervicales
- dolor de hombro
sin analizar si existe una relación directa con las exigencias físicas del puesto.
Cuando esto ocurre, el origen ocupacional del problema pierde visibilidad.
Y si el origen no se identifica correctamente, la intervención tampoco ocurre.
La rotación también puede ser una señal ergonómica
Cuando una línea presenta consistentemente mayores niveles de rotación, la explicación suele buscarse en:
- salario
- supervisión
- clima laboral
- transporte
Todos ellos son factores válidos.
Pero pocas veces se analiza si existe una carga física acumulada que está contribuyendo a la salida del personal.
En muchas organizaciones, la ergonomía aparece únicamente como un requisito normativo.
Cuando en realidad debería formar parte del análisis estratégico de retención de talento.
El costo que sí aparece en los números
La ergonomía rara vez aparece como una línea específica dentro de los estados financieros.
Sin embargo, sus consecuencias sí lo hacen.
Y de manera recurrente.
📉 Ausentismo
Las molestias musculoesqueléticas suelen iniciar como síntomas aparentemente menores.
Dolor.
Fatiga.
Rigidez.
Limitaciones funcionales.
Con el tiempo pueden transformarse en incapacidades recurrentes y ausencias frecuentes.
📈 Prima de Riesgo de Trabajo
Las lesiones relacionadas con la actividad laboral impactan directamente los indicadores de siniestralidad utilizados por el IMSS para calcular la Prima de Riesgo de Trabajo.
Aunque pocas organizaciones relacionan ergonomía con prima de riesgo, la conexión existe.
Cada incapacidad relacionada con lesiones ocupacionales contribuye al costo total de la siniestralidad empresarial.
🔄 Rotación de personal
Cuando determinados puestos generan desgaste físico constante, la permanencia disminuye.
La organización entonces enfrenta costos asociados a:
- reclutamiento
- capacitación
- curva de aprendizaje
- reemplazo de personal
Lo que inicialmente parecía un problema de recursos humanos puede tener un componente ergonómico importante.
📊 Productividad
Los trabajadores no necesitan ausentarse para que exista una pérdida operativa.
La fatiga física acumulada afecta:
- velocidad de ejecución
- precisión
- concentración
- calidad del trabajo
El resultado es una disminución progresiva del rendimiento que rara vez se atribuye directamente al riesgo ergonómico.
La diferencia entre documentar y controlar el riesgo
Las organizaciones que logran reducir sostenidamente los trastornos musculoesqueléticos suelen compartir una característica común.
No consideran la ergonomía como un proyecto.
La consideran un proceso continuo.
Implementan:
- vigilancia epidemiológica vinculada a puestos específicos
- seguimiento periódico de síntomas musculoesqueléticos
- revisiones ergonómicas cuando cambian procesos
- rediseños operativos con enfoque preventivo
- indicadores internos de riesgo ergonómico
La diferencia es significativa.
Porque mientras algunas empresas reaccionan cuando aparece una incapacidad, otras identifican tendencias antes de que se conviertan en lesiones.
Un enfoque médico-laboral cambia la conversación
La ergonomía suele analizarse desde la ingeniería.
Y esa perspectiva es fundamental.
Pero existe otra dimensión igual de importante.
La dimensión clínica.
Un mismo puesto puede afectar de forma distinta a diferentes trabajadores dependiendo de:
- antecedentes médicos
- condición física
- exposición acumulada
- edad laboral
- historial de lesiones
Por eso, un enfoque médico-laboral permite comprender el riesgo ergonómico como lo que realmente es:
un problema clínico con origen ocupacional.
Y cuando se entiende desde esa perspectiva, las intervenciones dejan de enfocarse únicamente en el puesto y comienzan a proteger también a la persona.
El costo de esperar
La pregunta más importante no es si tu empresa cuenta con una evaluación ergonómica.
La pregunta es:
¿Esa evaluación refleja lo que realmente ocurre en tus líneas de producción hoy?
Si la respuesta es:
- “la hicimos hace varios años”
- “la realizamos cuando implementamos la NOM-036”
- “no se ha actualizado desde que cambiamos procesos”
entonces probablemente existe una brecha entre el riesgo documentado y el riesgo real.
Y esa brecha suele reflejarse primero en ausentismo, rotación e incapacidades antes de aparecer en una auditoría.
📌 ¿Tu evaluación ergonómica sigue reflejando la realidad operativa?
Las empresas que controlan mejor sus riesgos ergonómicos no necesariamente son las que tienen más documentos.
Son las que revisan constantemente si sus diagnósticos siguen siendo válidos frente a la operación actual.
Si tu organización ha cambiado líneas, procesos, ritmos de producción o actividades desde la última evaluación ergonómica, quizá sea momento de revisarla nuevamente.
Porque cuando se trata de ergonomía, el costo más alto rara vez es hacer una evaluación.
Es esperar demasiado para actualizarla.

¿Tu empresa está gestionando sus riesgos laborales?
¿Tu empresa tiene identificados y controlados sus riesgos laborales?


